5 elementos que definen un manual de identidad corporativa

31 enero, 2017

Ya que una empresa no sólo es lo que ofrece sino también lo que se percibe de ella, la identidad corporativa es un elemento imprescindible para poder transmitir correctamente la imagen de marca de cualquier negocio.

Y es que, la imagen corporativa engloba aspectos de carácter estético como el logotipo y el manejo del color, pero también forman parte de ella todos aquellos elementos intangibles como la filosofía y los valores de la organización.

Esta identidad debe reunir tres características claves:

  1. Llamativa
  2. Reconocible
  3. Uniforme

Para lograr este objetivo, se definen los lineamientos de imagen que conforman la marca y son plasmados en un documento llamado manual de identidad corporativa.

 

Llamativa, reconocible y uniforme

Los 5 elementos más importantes de este manual son:

Logotipo: este es el símbolo formado por letras o imágenes que sirve para identificar a una institución. Además de ser único, este elemento debe ser memorable y práctico para poder utilizarlo en distintos medios.


Tipografía: al igual que el logotipo, es un factor decisivo para hacer inconfundible a una empresa. El diseño de la tipografía debe ser coherente con lo que la institución desea comunicar. Puede ser elegante, divertida o moderna, lo importante es que sea legible y memorable.


Papelería: además de ser de alta calidad, debe ser uniforme en cuanto a colores y fuentes. Algunos de los datos indispensables para la papelería son: el logotipo, la dirección, teléfono, correo electrónico o página web.


Color: los colores tienen la capacidad de generar emociones, respuestas y percepciones. La elección de un color predominante o la combinación de algunos ayudará a definir la personalidad de una empresa. Por lo que es importante elegir los que sean adecuados, tomando en cuenta la psicología de los mismos. El color elegido debe aplicarse al logo, tipografía, papelería y, por supuesto, al vestuario.


Vestuario: una apariencia adecuada y memorable transmite una impresión positiva de la institución a los trabajadores, porque les da la sensación de pertenencia, mientras que a los clientes les transmite la idea de profesionalismo y confianza. Contrario a lo que muchos creen, un uniforme de trabajo no sirve solamente para identificar al personal, también es un factor determinante para realzarlos estéticamente, a través del uso de combinaciones de materiales, patrones, cortes y diseños.

Camisas tipo polo, pantalones, faldas, blusas y chaquetas son algunas de las opciones que pueden formar parte de la vestimenta del personal de una institución. Además, las opciones para personalizar estas piezas son muchas. Las mangas, cuellos y aplicaciones son algunas de ellas.

Recuerda que un vestuario profesional, sofisticado y funcional ayudará a la empresa a reforzar y transmitir la imagen que desea.

Por Redacción Comercial | Prensa Libre

Fuente: Dina Alburez – Asesora de imagen y relaciones públicas,. Móvil: 41514034, correo electrónico: dialalcubo@gmail.com

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